Guárdate
la opinión para ti, que los demás no la aprecian, la distorsionan a su semejanza
y al final todo termina donde nada empieza.
Nadie
sabe nada y nadie dice la verdad, todos con lo mismo, el resto es el que
miente, yo tengo la verdad suprema, fíate de mí y olvida lo que dicen.
Uno
solo, abre la bocaza mucho; dos, se ayudan entre ellos para ir por la misma línea; todos juntos, es el caos.
A
veces se necesita un caos, para saber quien de verdad dice la historia
correcta.
Aunque
solo lo correcto llegados a este extremo, es cerrar la boca y encerrar tus
pensamientos para uno mismo, así ya nadie puede juzgarte, solo tú.
Mejor callar.
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